RELIGIOSIDAD POPULAR EN MEXICO


Las comunidades rurales de ascendencia indígena en México, son herederas de un importante bagaje cultural y religioso de originalidad mesoamericana. En su devenir histórico, a partir de la conquista y colonización, tuvieron que integrar muchos elementos novedosos provenientes de otros contextos culturales y religiosos. En ese proceso, dichas comunidades, lejos de acatar sumisamente los nuevos parámetros impuestos por el grupo hegemónico, activa y creativamente han reformulado y resignificado esos nuevos símbolos, de tal manera que el sincretismo resultante reúne en una nueva vivencia cultural las procedencias, tanto de uno como de otro lado.
Se trata de una forma de entender los fenómenos religiosos sincréticos en México, donde no se aniquila la diversidad inherente al proceso de conformación social de los diferentes rituales. En este sentido es la "Otra historia", la que se origina fuera del centro, lejos del púlpito, en la intimidad de los pueblos, barrios y colonias frente a la dureza de su vida particular y los avatares para abrirse paso en ella. En ese proceso, lo divino se materializa, necesariamente se encarna y se particulariza desde el horizonte cultural local. Esta aproximación implica una cierta apertura a pensar a Dios desde otros horizontes culturales, i.e., re-pensar lo divino desde otras coordenadas culturales.

martes, 21 de enero de 2020

XI Reunión Plenaria del Observatorio Intercontinental de la Religiosidad Popular



Para que pase el santo
Técnicas y organización social entorno a un artificio popular: tapetes y alfombras


Los elementos visuales de las fiestas patronales, mayordomías u otros rituales suponen la hechura de diversos artificios efímeros como enramadas, tapetes, alfombras, arreglos florales, castillos, luces, cohetes, entre otros. Ésta vez pondremos atención en la elaboración de los tapetes o alfombras por donde debe caminar el santo cuando sale a procesión; esto implica la participación de los organizadores de las fiestas (llámese autoridades religiosas o civiles, especialistas rituales, comitivas, gremios) y los feligreses o devotos.
La importancia de éstos adornos no radica en el mismo tapete per se sino lo que implica su hechura, es decir, si se realiza en un ámbito urbano o rural, cómo se organizan los comités, o comunidades, la organización de los barrios o las calles, así como la técnica para plasmarlos (a mano, con moldes, en bulto, con guías), los materiales y el costo. Todo esto supone la construcción de identidades locales, reforzamiento de lazos sociales o rivalidades simbólicas como expresiones de la religiosidad popular.
Para ello presentamos diversos casos de estudio en la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla y Oaxaca. Es a través de éstos estudios en concreto que podemos entender cómo éstos “sistemas visuales” reflejan una compleja estructura social por la apropiación del espacio y la labor manual de quienes participan. 


Mtra. Ana Laura Vázquez Martínez
Organizadora de la XI 
Reunión Plenaria ORP