RELIGIOSIDAD POPULAR EN MEXICO


Las comunidades rurales de ascendencia indígena en México, son herederas de un importante bagaje cultural y religioso de originalidad mesoamericana. En su devenir histórico, a partir de la conquista y colonización, tuvieron que integrar muchos elementos novedosos provenientes de otros contextos culturales y religiosos. En ese proceso, dichas comunidades, lejos de acatar sumisamente los nuevos parámetros impuestos por el grupo hegemónico, activa y creativamente han reformulado y resignificado esos nuevos símbolos, de tal manera que el sincretismo resultante reúne en una nueva vivencia cultural las procedencias, tanto de uno como de otro lado.
Se trata de una forma de entender los fenómenos religiosos sincréticos en México, donde no se aniquila la diversidad inherente al proceso de conformación social de los diferentes rituales. En este sentido es la "Otra historia", la que se origina fuera del centro, lejos del púlpito, en la intimidad de los pueblos, barrios y colonias frente a la dureza de su vida particular y los avatares para abrirse paso en ella. En ese proceso, lo divino se materializa, necesariamente se encarna y se particulariza desde el horizonte cultural local. Esta aproximación implica una cierta apertura a pensar a Dios desde otros horizontes culturales, i.e., re-pensar lo divino desde otras coordenadas culturales.

lunes, 14 de julio de 2014

COLOQUIO HOMENAJE AL DR. FÉLIX BÁEZ-JORGE. XALAPA, VER. 9-11 JUNIO 2014




Coloquio: Pensamiento antropológico y obra

 académica de Félíx Báez-Jorge.

Xalapa, 11 de junio de 2014.

Versión leída.

 

Cimientos terrenales de la sacralidad: entre la trascendencia deseada y la inmanencia insoslayable. Aportes al estudio religioso desde lo popular.

 

 

Ramiro Alfonso Gómez Arzapalo Dorantes

Universidad Intercontinental

 

 

Introducción: apología de la materialidad

Al tratar acerca de la religión popular no podemos dejar de hacer una apología de la materialidad como base de partida de toda experiencia humana. La necesidad es la impronta de nuestra ontología. Nuestra subjetividad es una subjetividad frágil: de polvo y cenizas, como dijera Sylvana Rabinovich (Cfr. Rabinovich 2002). La dureza de la realidad material se impone al espíritu, que para ser humano, es necesariamente encarnado. Así, heridos por la necesidad, carentes permanentemente de una seguridad real y duradera en este mundo hostil y rudo, la relación con lo sagrado no puede ignorar esta huella de realidad presente en nuestro ser humano.

Bien apunta en este sentido Félix Báez-Jorge: “En tanto expresiones de la conciencia, las múltiples acepciones de lo sagrado son proyecciones subjetivas de los sujetos sociales” (Báez-Jorge 2011: 45), por lo que se requiere, en el esfuerzo analítico, colocar en primer lugar la realidad y no sacrificarla por pretensiones de corte universalista o arquetípico. Subyace en estos planteamientos la firme convicción de que el ámbito de lo sagrado tiene cimientos terrenales, los cuales se configuran históricamente, por lo que no es posible ignorar esa configuración y determinación histórica en la aproximación teórica a lo sagrado. La especificidad que las manifestaciones religiosas asumen en un contexto social específico, dependen directamente de factores materiales históricamente determinados y no de modelos universales privados de contexto.

En este sentido, bien apuntaba Durkheim en Las formas elementales de la vida religiosa que: “no existen, pues, en el fondo, religiones falsas. Todas son verdaderas a su modo: todas responden, aunque de manera diferente, a condiciones dadas de la existencia humana”. (Durkheim, citado por Báez-Jorge 2013: 11).

En este orden de ideas, retomo lo que discutiera Emmanuel Levinas en Los imprevistos de la historia, en el apartado de “Filosofía del hitlerismo” refiriéndose críticamente –desde su judaísmo- acerca de la separación alma-cuerpo en la filosofía griega y su ulterior influencia sobre el mundo occidental:

El pensamiento filosófico y político de los tiempos modernos tiende a situar al espíritu humano en un plan superior a lo real, abriendo un abismo entre el hombre y el mundo. Al hacer imposible la aplicación de las categorías del mundo físico a la espiritualidad de la razón, el pensamiento moderno sitúa el fondo último del espíritu fuera del mundo brutal y de la historia implacable de la existencia concreta. Sustituye el mundo ciego del sentido común con el mundo reconstruido por la filosofía idealista, bañado de razón y sometido a la razón. […] El hombre del mundo liberal escoge su destino […] como posibilidades lógicas ofrecidas a una serena razón que elige guardando eternamente las distancias. (Levinas, 2006: 28-29).

Sin embargo, la realidad es que somos almas insertas en la inmundicia y el conflicto, el desorden, los impulsos, el caos de la necesidad y el requerimiento ontológico de satisfacerla. No existe tal división entre mundo real y racional, en todo caso, la ficción creada por la segunda en su intento de separación y purificación del mundo, es lo que provoca la división absurda y brutal entre alma y cuerpo en Occidente.

Esta división imposible entre razón y materialidad, es vivenciada dramáticamente en la existencia real-concreta y se impone como contexto cultural al ente pensante que trata de dar cuenta de sí mismo en un entorno efímero, desechable, fugaz, gelatinoso y frívolo.

Subyace en estas ideas la apuesta de la heterogeneidad del mundo social real más que su homogeneidad, una apuesta más por lo diverso que por lo uno.

 

 

 

La religiosidad popular: convergencias y divergencias en la vivencia de lo sagrado

Habiendo asentado los planteamientos anteriores y partiendo desde esa base, ubico a la religión popular como una forma concreta de asumir la religiosidad cifrada desde la existencia real, concreta y material. Nada más encarnado que eso,  pero también nada más desafiante para una posición doctrinal “extracomunitaria”, y me explico en cuanto al término: los fenómenos religiosos populares tienen siempre un referente doméstico. Dada su adhesión a lo íntimo del pueblo, barrio, colonia o grupo que le da vida y vigor, la religiosidad popular no puede ser pretendida bajo una caracterización universal, y conservará siempre su sentido y coherencia en relación con el contexto social particular que la genera. Así, como dijera mi abuela entre los dichos de su pueblo, refiriéndose al médico que tomaba nota en su libreta cuando un paciente se curaba y otro no: “Lo que es bueno para uno, no es bueno para el otro”.

En la religión popular se debate la identidad, pertenencia y cobijo social de grupos poblacionales subalternos que no se sienten identificados con lo que se dicta desde la hegemonía y encuentran refugio a su propia singularidad en las expresiones religiosas populares y las instancias que las posibilitan. En este sentido, el peso que la identidad tiene en estos procesos religiosos populares es un elemento que no puede pasar desapercibido.

La “religiosidad popular”, en necesaria referencia a la “religión oficial”, son términos que –desde la antropología- tratan de desentrañar las lógicas operantes en uno y otro lado. Desde el seno de la antropología, la religiosidad popular necesariamente tiene que entenderse desde la particularidad cultural e histórica que la origina, es decir, no existe una religiosidad popular omniabarcante que de cuenta de los fenómenos religiosos populares de todos los lugares. Más bien, la religiosidad popular tiene siempre –como ya dijimos antes- un referente doméstico, es en la particularidad de un determinado pueblo y su historia, donde es posible describir los fenómenos religiosos populares significativos a esa población desde la singularidad de los procesos que la conforman.

La religión, para los sectores populares que vigorizan las expresiones religiosas populares, es algo vital, no es una excentricidad. Tiene que ver con el apoyo que se requiere en el ámbito material para la subsistencia en esta realidad inmanente. Así, los fines perseguidos dentro de la religiosidad popular no se sitúan en el campo escatológico, sino en esta realidad tangible que demanda satisfactores inmediatos y continuos.

En este contexto de religión popular, lo importante son las funciones pragmáticas operantes en el orden material, lo cual devela una diferencia radical entre la concepción religiosa católica oficial y la concepción religiosa popular. La primera invierte sus esfuerzos en una apuesta que no ha de ganarse en esta vida, mientras que la segunda invierte y gana aquí en esta vida terrenal.

Desde este punto de vista, resulta obvio lo señalado desde el subtítulo de este pequeño apartado: las convergencias y divergencias en la relación con lo sagrado provienen de la diferencia social, significados y roles que juegan los actores sociales desde su particularidad como miembros de una sociedad Macro.

Ilustrativamente, Cristina Auerbach Benavides, escribe en la revista Magis, refiriéndose a las comunidades que se dedican a la minería del carbón en el municipio de Músquiz, Coahuila:

 

la mayoría de las familias del carbón no sueñan con la iglesia porque no la conocen o la conocen demasiado. No saben el nombre de su obispo, pero saben que se sitúa al lado de las grandes empresas o que es el gran ausente cuando la muerte alcanza a los mineros de minas ilegales o clandestinas. Para muchos, no importa quién es el párroco, ni qué hace, ni para qué está, porque ni siquiera va a los funerales de los mineros. (Auerbach: 37).

 

            En este sentido, en la religión popular encontramos una radiografía de los procesos sociales conflictivos entre grupos antagónicos, pues evidencia luchas de poder, tironeo por la gestión del tiempo y el espacio sagrado, debates entre los mismos símbolos pero interpretados diferentemente de uno y otro lado, etc.

La tensa relación entre lo popular y lo oficial pareciera ser un juego perenne del “gato y el ratón”. Cualquier pensamiento que se enfrenta con un “corpus” establecido y articulado desde el Dogma, pareciera no tener esperanza alguna más que el desecho a priorístico de cualquier punto de discusión, pues atenta contra lo establecido como inamovible y punto férreo de referencia que de ser cuestionado hace cimbrar el universo entero. Ya desde el campo literario, Miguel de Cervantes Saavedra escribía en El Quijote lo siguiente, en sus primeras páginas:

 

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor […]

En resolución, él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio, y así, del poco dormir y del mucho leer, se le secó el cerebro, de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamientos, como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles, y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo. (Cervantes s/f: cap. I).

 

¿Acaso no es este el mismo fin de cualquier dogmático? Sea cual fuere el nombre particular que pudiera dársele, el punto de partida, las fuentes y el punto de llegada están dadas de forma indiscutible, y en el esfuerzo por atornillar el cosmos entero a esa seguridad interpretativa, las huellas de las distintas procedencias acaban por borrarse en un pasado mítico que arranca de sus raíces históricas la conformación del dogma, presentándose –finalmente- como un producto suprahumano sin actores, ni procesos, ni conflictos,  ni temporalidad.

Como bien señala Félix Báez-Jorge en su libro Debates en torno a lo sagrado, insisto en lo apuntado párrafos arriba: subyace en estos planteamientos la firme convicción de que el ámbito de lo sagrado tiene cimientos terrenales, los cuales se configuran históricamente, por lo que no es posible ignorar esa configuración y determinación histórica en la aproximación teórica a lo sagrado. La especificidad que las manifestaciones religiosas asumen en un contexto social específico, dependen directamente de factores materiales históricamente determinados y no de modelos universales privados de contexto. (Cfr. Báez-Jorge 2011).

Esto nos recuerda en todo sentido que volver a las raíces de la conformación de las ideas que subyacen en el dogma, aleja al intelecto de las pasiones arrebatadas del concurso y la descalificación apensante, y reditúa en volver al origen para una mejor comprensión –cabal y holística- de lo que se cree en una línea temporal donde aquello que se ha configurado como dogma, pasó un proceso conflictivo, dinámico, muy permeable, de selección y discriminación de elementos propuestos en una cultura específica. La idea de “pureza”, “verdad plena”, “infalibilidad”, son un acto posterior de la conciencia social religiosa institucionalizada, que pretende la reducción a lo uno de la inmensa pluralidad existente en la realidad tangible y cotidiana.

 

Entre la inmanencia y la trascendencia: retroalimentación religiosa desde lo popular.

La distinción que la religión oficial hace entre este mundo y el otro, implica la separación del ámbito humano y el divino, donde la divinidad se acerca a la realidad humana, pero el fin último se concibe fuera de esta realidad. Es una visión de la trascendencia donde los ámbitos de lo humano (terrenal, perecedero, inmanente) están muy bien diferenciados de lo divino (celestial, eterno, trascendente).

            En base a lo observado en los cultos populares con enfoque etnográfico, esta distinción de los ámbitos humano y divino no opera, de hecho no existen en sí esos ámbitos, sino que se trata de una sola realidad, ésta, la que conocemos y en la que nos movemos, donde cohabitan el hombre, la naturaleza y los entes divinos, en una interrelación que integra a las partes en un destino común. Así, el santo, como entidad divina en sí mismo, es un habitante del mundo, un vecino del hombre, pero con cualidades y potencialidades diferentes, pero al fin y al cabo una entidad personal con la que se puede pactar, con quien se puede hablar, y a la que se puede convencer de que de algo que el hombre por sí sólo o no podría o le costaría mucho tiempo alcanzar. Como es considerado una persona, tiene voluntad propia, así que es susceptible de ver influenciada su voluntad a través de regalos –o en casos extremos- castigos para presionarlo. Siguiendo esta misma línea, al ser persona, tiene a la vez gustos y disgustos, por lo que es ambivalente, pues así como da, puede quitar, tiene una faceta dadivosa, pero también castiga. Hay que tratarlo con ciertas precauciones rituales, porque se considera que tiene personalidad, humor, deseos, amistades y enemistades, buenos y malos ratos, como todos nosotros, y nadie quisiera tocarlo justo en el punto que lo hace explotar.

La separación que se aprecia entre la festividad popular en estos pueblos y los patrones oficiales de celebración litúrgica en la ortodoxia eclesial, nos llevan a deducir que las motivaciones en uno y otro lado son diferentes y lo que se busca con la celebración responde también a intereses distintos.

           

Conclusión

La idea que queremos rescatar es pensar a la religiosidad popular como una práctica social donde convergen tradiciones diferentes y que se expresan en manifestaciones rituales con identidad propia, lo cual, es muy valioso y sugerente para México, entendido como un contexto pluriétnico, donde esa pluralidad ha sido muchas veces negada en aras de una sola identidad nacional dictada desde el grupo hegemónico. En palabras de Luis Millones, reconocemos una vivencia cultural en la cual “se descubre a la lejanía la oscurecida presencia del cristianismo detrás de las muchas capas de un mestizaje que no concluye”. (Millones 2010: 54).

En medio de los vertiginosos cambios sociales que vivimos en nuestra época contemporánea, generados en buena medida por un proyecto nacional hegemónico inserto en un contexto mundial globalizado, resulta muy interesante que las poblaciones locales, íntimas y tradicionales, mantengan una actividad ritual que les posibilita ciertas formas de relaciones sociales que favorecen redes de solidaridad y fortalecen sentimientos identitarios anclados en una cosmovisión común, no sólo a nivel singular, sino en un grupo de pueblos, barrios o colonias vecinas que forman un conjunto regional diferenciable de los que no comparten esta visión.

            La fiesta religiosa popular se convierte así, en el engrane central donde se engarzan, de manera simultánea, cosmovisión, ritual, santos, necesidades materiales concretas, relaciones sociales, prácticas políticas, soluciones económicas, distanciamientos de las instancias hegemónicas –tanto en lo religioso, como en lo civil-, luchas por el poder –frente a la hegemonía, y también al interior de las facciones de la propia comunidad-. El resultado de todo el conjunto es un sistema coherente, en cuanto que opera bajo una lógica singular propia, la cual se refuerza a través de la articulación de este engranaje en la celebración de las fiestas en un entorno social específico.

No podemos dejar de mencionar el impulso que esta dinámica proporciona a la identidad, pues se desarrollan actividades comunes donde el beneficio se comparte. La participación colectiva intensa en estas actividades crea un referente común en el santo, el trabajo, la fiesta,  la diversión, los gastos y los beneficios que no recaen en un particular, sino en el grupo.  Así pues, impulsada por su propia lógica interna, esta dinámica engrana lo económico, político, social y religioso, ayudando al amalgamamiento de una forma de existencia social concreta, que responde a las necesidades y antecedentes concretos del lugar donde se origina. La memoria que el pueblo, barrio o colonia guarda de su pasado, le ayuda a definir su identidad, en una continuidad, que no sólo es referencia al pasado, sino una proyección hacia lo venidero, donde la acción presente es la que asegura dicha continuidad.


 

Referencias bibliográficas

Auerbach Benavides, Cristina, “Una iglesia con el rostro encarbonado”, en: Revista

 Magis, Guadalajara, ITESO, núm. 434, junio-julio de 2013, p. 37.

 

Báez-Jorge, Félix, Debates en torno a lo sagrado, Universidad Veracruzana,

                        Xalapa, 2011.

¿Quiénes son aquí los dioses verdaderos?, Universidad Veracruzana, Xalapa, 2013.

 

Cervantes Saavedra, Miguel de, El Quijote de la Mancha.

 

Levinas, Emmanuel,  Los imprevistos de la historia, Sígueme, Salamanca, 2006.

 

Millones, Luis,  “Viaje al infierno: el dogma cristiano en las orillas del Pacífico

Andino”, en: Félix Báez Jorge y Alessandro Lupo (Coords.), San Juan Diego y la Pachamama: 19-58, Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, Xalapa, 2010.

 

Rabinovich, Silvana,  “Espiritualidad de polvo y cenizas”, en: Shulamit Goldsmit

(Coord.),Memorias del 1° y 2° coloquios internacionales de Humanismo en el Pensamiento Judío, Universidad Iberoamericana, México, 2002, pp. 48-63.

 

 














 
 
 
 
 
 

 
 
 
Enlaces a Notas periodísticas de este evento:
 
http://www.veracruzenlanoticia.com/2014/06/felix-baez-jorge-xalapeno-universal/
http://plumaslibres.com.mx/articulo/felix-baez-jorge-xalapeno-universal/
http://www.agnveracruz.com.mx/index.php/columnas/columna-invitada
http://www.exodoenlinea.com.mx/ver/44612-Felix_Baez-Jorge_xalapeno_universal
http://cronicadelpoder.com/columnas/columna-especial/feliz-baez-jorge-xalapeno-universal
 
 
FANDANGO PARA FÉLIX BÁEZ-JORGE
 
Al terminar el evento se tuvo el brindis de honor amenizado por el trío Son Zonteño, las siguientes ligas muestran los videos de ese momento:
 





 
 
 
 

ENLACES A RESEÑAS, ENTREVISTAS O VIDEOCONFERENCIAS


·         Alicia María Juárez Becerril, “Reseña del libro colectivo: Religiosidad popular y cosmovisiones indígenas en la historia de México, Johanna Broda (coord.)”, México, UNAM, Anales de Antropología, vol. 42, 2008, pp. 253-259. Versión disponible en línea: 


·         Entrevista radiofónica. 12 de diciembre de 2009, 98.5 FM, “La Mordida con Cuauhtémoc Miranda”, en relación con la publicación del libro: Los Santos, Mudos Predicadores de Otra Historia.


·         Jorge Escamilla Udave, “Predicación Muda de las Imágenes” (Reseña del libro: Los Santos, Mudos Predicadores de Otra Historia) , Revista Contrapunto, Xalapa, no. 12, vol. 4, año 4, septiembre-diciembre de 2009, pp. 118-125. Versión disponible en línea: 


·         Entrevista para el Boletín de Investigación UIC, 7 de septiembre de 2009: http://sciencestage.com/v/7428/entrevista-dr-ramiro-gmez-arzapalo.html

·         Alicia María Juárez Becerril, “Acerca de los Santos: Mudos predicadores de otra historia de Ramiro Alfonso Gómez Arzapalo Dorantes”,  Intersticios, UIC, México, no. 32, año 15, enero a junio de 2010, pp. 159-166. Versión disponible en línea:


·         6 de septiembre de 2010. Periódico Excélsior, nota de Humberto Musacchio (http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=658195) en relación con el artículo: “Reformas Borbónicas. Homologación de los indios y movimiento de independencia”, Revista UIC, no. 17.

·         13 de octubre de 2010. Foro: Mayordomías en la Ciudad. Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos, Tlalpan, D.F., ponencia: Los brazos y piernas del santo, la función social de los mayordomos desde la reflexión antropológica. Ponencia videograbada disponible en:


·         9 de noviembre de 2011 (estreno). Discovery Channel /Endemol Argentina, entrevista en el programa: Taxco sangra por Cristo (México), de la serie: “Mundos Extremos”,  episodio 1. Versión disponible en línea:  http://didaskos.uth.hn/index.php?option=com_seyret&Itemid=58&task=videodirectlink&id=871


·         Alicia María Juárez Becerril, “Reseña del libro: Los Santos indígenas, entes divinos populares bajo sospecha oficial”,  Intersticios, UIC, México, Año 18, no. 38, enero-junio de 2013, pp. 145-152. (ISSN: 1665-7551).

Versión disponible en línea:


·         Acerca de la Presentación del libro: Los Santos Indígenas: Entes Divinos Populares Bajo Sospecha Oficial (Religiosidad Popular Campesina en México y procesos sociales implícitos analizados desde la antropología):


·         Acerca de la Presentación del libro: Vida, ¡No te mueras! La muerte en México a través de su artesanía festiva:


·         Acerca de la Exposición artesanal de calaveras: “Vida no te mueras”. Colección del autor. Universidad Intercontinental, México, Museo de los Misioneros de Guadalupe:


·         Acerca del Foro académico: “Reflexiones interdisciplinares en torno a la muerte”,  Universidad Intercontinental, México, Museo de los Misioneros de Guadalupe. Actividad en el marco de la exposición artesanal de calaveras: “Vida no te mueras”:


·         Acerca del Foro de discusión: La Religión Popular desde tres ángulos filosóficos, Universidad Intercontinental, México:


·         28 de febrero de 2013. Vivir la Fe en la ciudad hoy. Las grandes ciudades latinoamericanas y los actuales procesos de transformación social, cultural y religiosa. Congreso del Proyecto internacional e interdisciplinario de investigación “Pastoral Urbana” (Universidad de Osnabrück / Alemania). XI Seminario internacional e interdisciplinario del Intercambio cultural latinoamericano-alemán (ICALA / Universidad Iberoamericana). Programa Alumni DAAD-BMZ (Universidad de Osnabrück / Alemania). Instalaciones de la Conferencia Episcopal Mexicana, Lago de Guadalupe, C. Izcalli, Edo. México. Ponencia: Reflexiones sobre las Unidades Habitacionales como fenómeno cultural. Ponencia videograbada disponible en:


·         Videocolumna: Los Santos Indígenas en: Revolución Tres Punto Cero (http://revoluciontrespuntocero.com/) Entrevista realizada el Miércoles 26 de marzo de 2013, duración: 6 min. 14 seg. Publicada el 27 de marzo de 2013.

Ubicación de la Videocolumna:



·         Entrevista realizada por Karla Alejandra Hernández Alvarado en Revolución 3.0, con motivo de la fiesta de la Santa Cruz. Mayo de 2013: “La mística indígena en la celebración de la Santa Cruz”, texto y video disponible en:


·         15 de junio de 2013. Encuentro: “Religiosidad, mayordomías y fiscalías”. Presentación del libro (como autor) Los santos indígenas. Entes divinos populares bajo sospecha oficial. Universidad Católica Lumen Gentium, Maestría de Pastoral Urbana. Xochimilco, México D.F. Síntesis del evento en:


·         Alicia María Juárez Becerril, “Presentación del libro Los Divinos entre los Humanos”: http://losdivinosentreloshumanos.blogspot.mx/2013/10/texto-de-la-presentacion-de-la-dra.html Por publicarse en Anales de Antropología, UNAM, México.

·         Alba Patricia Hernández Soc, “Presentación del libro Los Divinos entre los Humanos”: http://losdivinosentreloshumanos.blogspot.mx/2013/10/texto-de-la-presentacion-de-la-mtra_9.html Publicado en Intersticios. Filosofía, Arte, Religión, UIC, México. Año 18 , # 39, julio-diciembre de 2013, pp. 175-181, bajo el título: “Acerca de Los Divinos entre los Humanos”.  (ISSN 1665-7551).

·         Alejandro Gabriel Emiliano Flores, “Imaginarios, vínculo y religiosidad. A propósito de la religiosidad popular, presentación del libro Los Divinos entre los Humanos”: http://losdivinosentreloshumanos.blogspot.mx/2013/10/texto-del-mtro-alejandro-gabriel.html

·         Yosahandi Navarrete, “Presentación del libro Los Divinos entre los Humanos”: http://losdivinosentreloshumanos.blogspot.mx/2013/10/texto-de-la-presentacion-de-la-mtra.html

·         Nota periodística acerca de la presentación del libro “Los santos indígenas entes divinos populares bajo sospecha oficial”, en el marco de el Encuentro Religiosidad, Mayordomía y Fiscalías en la Universidad Católica Lumen Gentium. Viernes 7 de junio de 2013. SIAME (sistema Informativo de la Arquidiócesis de México: http://www.siame.mx/apps/info/p/?a=10215&z=16


·         Entrevista radiofónica “Voces en plenitud”, IMER, Radio Pública, 660 AM, 8 de junio de 2014, 11:00 hrs. Charla acerca del tema: Santos y entes divinos populares, Alicia María Juárez Becerril y Ramiro Gómez Arzapalo Dorantes, presentando el libro: Fenómenos Religiosos Populares en Latinoamérica. Análisis y aportaciones interdisciplinares, coordinado por ambos. México, Artificio Editores.

https://soundcloud.com/ramiro-gomez-19/sets/entrevista-imer-voces-en-plenitud


Entrevista radiofónica “Voces en plenitud”, IMER, Radio Pública, 660 AM, 9 de noviembre de 2014, 11:00 hrs. Charla acerca del tema: Los Divinos entre los humanos Religiosidad popular y procesos sincréticos en México.


 
 

lunes, 10 de febrero de 2014

VOLUMEN COLECTIVO: Fenómenos religiosos populares en Latinoamérica. Análisis y aportaciones interdisciplinares

ACCESO AL LIBRO COMPLETO, AQUÍ:

 
https://ia902607.us.archive.org/16/items/fenomenos-rel.-pop.-latinoamerica/FENOMENOS%20REL.%20POP.%20LATINOAMERICA.pdf

Ramiro Alfonso Gómez Arzapalo Dorantes y Alicia María Juárez Becerril (Coords.), Fenómenos religiosos populares en Latinoamérica. Análisis y aportaciones interdisciplinares,  México,  Artificio Editores, 2014. 450pp.
ISBN: 978-607-96189-1-9
 
 
 
En años recientes los estudios sobre religión en el ámbito de las Ciencias Sociales han cobrado un renovado interés, después de un período de tiempo en que habían sido desterrados del ambiente, por considerarse impropios, secundarios o simplemente expresiones adscritas a los ámbitos piadoso-devocionales desvinculadas de la vida social, económica y política de una sociedad. Así pues, a pesar del intento secularizador moderno que pretendió desplazar la religión o confinarla al ámbito meramente privado, ésta nunca dejó de tener presencia social con funciones específicas en medio de la vida de las comunidades tradicionales latinoamericanas.
Hoy, la vivencia religiosa cobra nuevo vigor, y en contextos culturales posmodernos resurge con un vigor inusitado. Sin embargo, las expresiones religiosas populares que se han desarrollado ininterrumpidamente en las diferentes etapas históricas de los pueblos latinoamericanos, exigen una explicación acorde a sus propios procesos históricos y sus propios mecanismos de significación de lo religioso y lo divino en sus ámbitos locales, que les han redituado en cohesión social, redes de solidaridad y vigorización de lazos de identidad, en complejos procesos sociales que han corrido a la par de las imposiciones hegemónicas de las naciones en cuyo seno se desarrollan estas particulares comunidades tradicionales.
En este volumen colectivo se pretende dar cuenta de algunas de las reflexiones que en épocas recientes se han vertido sobre el tema, desde las disciplinas de la antropología, la historia, la etnohistoria, la sociología, la psicología social, la filosofía y la teología, cada autor partícipe de este proyecto aporta un ángulo interpretativo, interdisciplinar e incluyente que ayuda a reunir las dispersas piezas de un rompecabezas con miras a la comprensión holística de un fenómeno complejo que definitivamente admite y merece diversos puntos de vista, y el abordaje desde sus muy variadas aristas. En este sentido, cada texto aporta por un lado, los planteamientos del autor particular, pero por el otro, en una visión mucho más amplia, condensa también los resultados de procesos académicos y de investigación de la institución en la cual se formó o desde la cual desarrolla su labor, posibilitando un diálogo más amplio a quienes estén interesados.
En todo caso, se trata de la conjunción de intentos serios de explicación de los fenómenos sociales implícitos en las manifestaciones religiosas populares, desde la originalidad cultural de los grupos que le dan forma y presencia en la historia concreta, contribuyendo a escuchar esa “otra versión” de la historia, la que se escribe fuera de la oficialidad y que entreteje la cotidianidad de estos grupos sociales desde la singularidad de su propio ser y quehacer.
 

RESUMEN DE LOS TEXTOS PRESENTADOS EN ESTE VOLUMEN

PARTE 1. Planteamientos teóricos


I. Análisis de las manifestaciones religiosas populares: aportes fenomenológicos, pp. 35-68.

Ramiro Alfonso Gómez Arzapalo Dorantes

UIC

 

La fenomenología de la religión, como método asociado al análisis de los fenómenos religiosos, aporta un sugerente ángulo de observación de los mismos. En primer lugar, el descentramiento del sujeto que confronta el ritual –como externo a la cultura que lo genera- y la apuesta de una integración del mismo –en aras de la comprensión- a la propia lógica inherente al fenómeno religioso particular, me parecen valiosos aportes al momento de confrontar las manifestaciones concretas de la religión popular. Estas características han sido acuñadas por la fenomenología, bajo los términos de reducción eidética y comprensión holística del hecho religioso, los cuales han llevado a no pocas discusiones teóricas preferentemente de corte epistemológico. Sin embargo, los elementos cruciales propuestos desde esta disciplina, me parecen fundamentales para comprender las manifestaciones religiosas populares en contextos pluriétnicos como México, donde esa diversidad es negada desde un poder hegemónico y, a partir de allí, la asimetría social hace casi desaparecer de la escena social a los grupos culturales locales de tradición ancestral en una sistemática negación de los procesos histórico-culturales generados al interior de estos grupos desde sus propios horizontes de sentido.

 

II. Claves Estructurales para el estudio de los especialistas rituales, pp.  69-89.

Alicia María Juárez Becerril

IIH, UNAM

 

Comprender el mundo en el que se insertan los especialistas rituales, resulta complejo si no se tiene una visión de conjunto. Es decir, es necesario tener presente las variantes con las que interactúan: paisaje, entidades divinas, colocación de ofrendas, entre otros aspectos. En estos elementos, en donde inciden los procesos de larga duración, posibilitan materialmente la vida ritual de los especialistas, teniendo siempre presente las historias particulares y locales, así como la región geográfica, e incluso, la presencia de los fenómenos climáticos de cada lugar, ya que todos estos elementos se encuentran ligados a la cosmovisión de las comunidades de ascendencia indígena.

El objetivo del presente artículo es desglosar de una manera general las denominadas “claves estructurales” -propuesta original de Félix Báez-Jorge para el análisis de los estudios religiosos populares-, lo cual nos permitirá estudiar desde una visión integral, la activa participación de los especialistas rituales. En este sentido, no se trata de encajonar deliberadamente los elementos, sino tener en cuenta una perspectiva amplia que permita definir, analizar y comparar las características propias del campo de acción de dichos actores sociales, los cuales constituyen hoy en día, una de las tantas manifestaciones religiosas populares.

 

III. La religión popular indígena y la cruzada evangelizadora: la dialéctica del poder, pp. 91-113.

Florentino Sarmiento Tepoxtécatl

BUAP


En este texto se ofrecen los datos etnográficos que han llevado a presentar algunas reflexiones preliminares sobre el fenómeno que llamo la dialéctica del poder. Es decir del proceso que va del conflicto, a la negociación y la convivencia que se ha registrado entre adeptos a la religión popular indígena y aquellos cercanos al canon doctrinario de la iglesia católica en algunas comunidades del municipio de Cuautlancingo, Puebla, México. Complementan las reflexiones los datos etnográficos obtenidos durante temporadas de campo en diversas comunidades del estado de Puebla. Para conseguir lo anterior es necesario pasar revista sobre lo que se entiende por religión popular indígena, poder estructural así como sus componentes (ideología y dominación). Además, ensayo algunas ideas sobre la conformación de bloques sociales para mantener el control de la autogestión religiosa comunitaria que se ligan a la participación político - partidista y de la administración pública del ayuntamiento del lugar.

 

IV. El estudio de la religión desde la teoría de los sistemas sociales de Niklas Luhmann, pp. 115-155.

Antonio Emmanuel Berthier
Centro de Estudios Interdisciplinarios de Religión y Cultura, A.C.
 

De acuerdo con la teoría de los sistemas sociales del alemán NiklasLuhmann, la sociedad moderna está conformada exclusivamente por comunicaciones diferenciadas funcionalmente de las que participan y obtienen prestaciones los sistemas psíquicos. La configuración de sentido condensada por los diferentes sistemas sociales permite al sistema de la ciencia -en tanto que observador de segundo orden- distinguir el estado que guarda el patrimonio semántico de la sociedadentendido como una compleja red de expectativas de comunicación que al ser actualizadas cumplen funciones relevantes en tres niveles: la sociedad global, la organización y la interacción. La comunicación propia del sistema religión bifurca la realidad a partir de la distinción inmanente / trascendente codificando así para las conciencias participantes el acceso a un mundo en el que ciertos elementos de suyo inobservables devienen familiares al ser revestidos de un carácter trascendente. La religión consiste así en un logro evolutivo que permite asimilar a la complejidad desarrollada de la comunicación aquellos elementos indeterminados provenientes del entorno. Desde el punto de vista de la organización, los cuerpos institucionales religiosos tienen como tarea establecer para la sociedad directrices de interpretación de la experiencia codificada de la realidad y programas que aseguren la correcta aplicación del código inmanente / trascendente. Las manifestaciones religiosas populares constituyen comunicaciones codificadas plenas de sentido que violentan la programación institucional al generaracoplamientos con semánticas no institucionalizadas (incluso, no estrictamente religiosas)que revelan una paradoja propia de la religión dentro de la sociedad moderna: la religión es capaz de gatillar en los sistemas psíquicos estados que hacen colapsar su propio código, pero al mismo tiempo, estos estados garantizan, bajo la forma de prestación social, la adhesión de los participantes a un credo específico, haciendo posible la actualización de la diferencia inmanente / trascendente, y con ello garantizando la autopoiesis de la religión.

 


PARTE 2.  Estudios etnohistóricos y coloniales

 

V. Uso de las imágenes sagradas en la Edad Media. Antecedente a la formación de las órdenes mendicantes, pp. 159-182.

Jorge Luis Ortiz Rivera

Instituto de Comunicaciones y Filosofía (COMFIL)

Colegio de Imagen Pública

 

Aunque en el transcurso del desarrollo histórico del cristianismo, se habían presentado ya algunos conatos de aversión hacia el uso de las imágenes, la vida misma de la Iglesia, en su práctica cotidiana, condujo a ésta a establecer determinaciones doctrinarias que reconocían su utilidad y conveniencia para el bien del pueblo. Éstas determinaciones encuentran su explicación teórica en los textos de los grandes pensadores medievales: Agustín de Hipona, Anselmo de Canterbury, Buenaventura y Tomás de Aquino. En estos pensadores florece una teoría del símbolo, desde la cual, el uso de imágenes religiosas no solo deja de ser considerado contrario a la fe, sino conveniente en su expansión. En esta semiótica medieval se construye a la vez una teología litúrgica, una doctrinaria espiritual y la clave de una hermenéutica del mundo, al cual dota de sentido, todas las cuales se encuentran en la base de los estudios teológicos de preparación al sacerdocio. Así fue, incluso, en el momento en que los primeros misioneros que habrían de llegar al nuevo continente recibieron su formación. Es esta particular forma de ver a las imágenes la que se encuentra presente en el primer encuentro con la simbología religiosa prehispánica y que permite fenómenos sincréticos.

 

VI. "San Francisco Javier, “mocobí patroncito”". La fiesta patronal de una reducción jesuita como parte del proceso de evangelización en el Gran Chaco durante el siglo XVIII, pp. 183-202.


Cintia N. Rosso y Celeste Medrano

Instituto de Antropología, FFYL

Universidad de Buenos Aires- Becaria CONICET

 

La Compañía de Jesús tenía como objetivo evangelizar a los indígenas americanos. Como parte de la metodología para alcanzarlo, las celebraciones constituían una parte importante dentro del ciclo religioso que cumplía, entre otras, la función de acercar aún más los indígenas reducidos a las prácticas y deberes propios de los cristianos. San Francisco Javier fue patrono de varias ciudades y misiones, inclusive las fiestas en su honor continúan realizándose hasta la actualidad en algunos de esos lugares. Este es el caso de la antigua reducción mocoví de San Javier fundada en 1743 en las márgenes de uno de los brazos del río Paraná. Esta fiesta patronal era una conjugación que ponía en tensión los intereses de los poderes celestiales y temporales. La celebración mostraba como se fusionaban elementos que caracterizaban los festejos mocovíes tradicionales (bailes y cantos de las mujeres con las cabezas-trofeo, utilización de sonajas, “simulacros de combate”) con componentes de origen europeo. El objetivo de este trabajo es analizar el papel que jugó la fiesta patronal dentro del proceso de evangelización en el contexto de esta reducción mocoví; haciendo hincapié en cuáles fueron los elementos que se aglutinaron dentro de dicho festejo para dar su carácter particular.

 


PARTE 3.  Estudios específicos: diversos casos en Latinoamérica

 

VII. El Hecho Religioso en los  łnkal Awá del suroccidente colombiano, pp. 205-253.

Luis Fernando Botero Villegas

Diócesis de Riobamba, Ecuador

 

El hecho religioso, debe considerarse como uno de los ingredientes imprescindibles en la construcción de sentido de la vida social y, en poblaciones indígenas, un factor que no sólo articula la vida socioeconómica y política sino que, igualmente promueve, construye y fortalece la identidad étnica.

Lo religioso ha sido un factor importante dentro del proyecto histórico de los łnkal Awá del suroccidente colombiano fortalecido en los últimos años por a las prácticas desplegadas por comunidades y autoridades indígenas. Es importante resaltar el proceso de cambio de perspectiva suscitado en cuanto a la investigación del hecho religioso. Anteriormente, a pueblos como los Awá, se les inscribía en una serie de categorías propias de los modelos evolucionistas de fines del siglo XIX. Por su carácter de grupo selvático, los Awá debían compartir necesariamente, de manera equivocada por cierto, todos aquellos rasgos y estereotipos característicos con que Tylor, Frazer y otros investigadores de la época habían surtido a los llamados pueblos primitivos. Hoy la antropología, de la mano de la historia de las religiones y de la misma historia, nos ofrece una perspectiva distinta. El presente artículo busca ofrecer una nueva visión sobre el tema.

 

 
VIII. Asociación del Divino Rostro. Religiosidad popular otomí en el municipio de Lerma, pp. 255-290.

María Cristina Córdova Ugalde

Posgrado en Estudios Mesoamericanos, UNAM

 


   En la región del Alto Lerma, cuya población indígena mayoritaria es la otomí, buena parte de la ritualidad colectiva se articula en torno a la veneración del Rostro de Cristo. Mediante una organización que se hace llamar Asociación del Divino Rostro.

              El Divino Rostro es la figura medular y el referente de la identidad étnico religiosa, pues éste vive y participa de la vida de la comunidad, jugando un papel más allá del otorgado por la Iglesia oficial, pues obedece a las necesidades concretas y particulares de los miembros de la Asociación.

              Dentro de los elementos que se han identificado como ejes rectores de la ritualidad e identidad de la Asociación se encuentran dos: 1) los especialistas rituales dedicados al conocimiento y manejo de la meteorología mediante las ofrendas colocadas en los oratorios, en las cruces y nichos de los caminos durante las peregrinaciones; encargados también de encabezar los rituales de curación, limpias y la visita a los santuarios montañosos de la zona; y 2) la influencia del pentecostalismo a partir de una variante del catolicismo llamada Renovación Carismática, la cual se ha asimilado con el servicio, rito mediante el cual el Divino Rostro “posee” el cuerpo del curandero. Esta posesión es la manera en que el Divino Rostro se comunica, con el fin de dar un mensaje a sus fieles, ya sea de petición de ofrendas, remedios curativos, resolución de problemas, regaños o agradecimientos.



IX. Con sabor a Religiosidad Popular, experiencias de organización familiar en Iztapalapa, pp. 291-309.

Miriam Cruz Mejía

                               Antropología Social, ENAH

Universidad Católica Lumen Gentium

 

En el terreno de la Religión, un elemento de análisis es el ciclo festivo ritual, tal es el caso del pueblo de Iztapalapa, donde la religiosidad popular se concibe como un tiempo sagrado que evoca las grandes acciones y sacrificios de Dios para redimir a la humanidad. En Iztapalapa, a través de la familia se construyen relaciones de poder al interior de la comunidad. Así, la reproducción cultural mediante la memoria histórica, la territorialidad y la identidad, se apropian del adentro y el afuera, el antes y el ahora.En este sentido la religión crea un sentimiento de unión entre las familias de la comunidad, dentro de un proceso simbólico y de dominación, entendiéndose como un sistema de símbolos que obra para establecer vigorosos y duraderos estados anímicos en los hombres formando concepciones de un orden general de existencia. Pero, ¿a qué sabe la religiosidad popular en Iztapalapa? ¿Acaso sabe a una identidad forjada a través de la memoria ó bien, es el resultado de un pueblo inmerso en una cultura religiosa donde el organizar o participar en el ciclo festivo es un mecanismo de poder para hacerse visible en la comunidad?

 

 
X. El yumk’a, la flor de mata y la reciprocidad como orden de la vida chontal, pp. 311-324.

José Reyes Vargas Ricardez

Posgrado Historia y Etnohistoria, ENAH

 

Entre las comunidades chontales del estado de Tabasco, específicamente en Mecoacán, el sacrificio del toro en honor a los santos es muy común. El toro, la promesa, representa un abanico de símbolos que connotan a los santos, a las divinidades, a la tierra y a los hombres. La promesa son sólo los órganos vitales del toro tales como: el hígado, el corazón, los riñones, el páncreas, el vaso y ciertas partes de la carne más blanda de éste animal. Estos son cocidos aparte sin ningún condimento, y consumidos, después de hacer un rezo, por los ancianos y las personas mayores.  El sacrificio no es exclusivo sólo de los santos, sino también de las santas y las vírgenes, todo depende del santo patrono de cada familia. La regularidad del ejercicio de este acto está en la economía de las familias, ya que son ellas quienes cubren los gastos del sacrificio, dado que por lo menos son tres días de fiesta con la participación de familiares y amigos. La presencia de estas personas es muy importante por la reciprocidad e intercambio de fuerzas de trabajo que ocurre en dicho acto.

Hay que agregar la existencia de la relación entre el hombre y el jaguar. Debido a que el toro es sacrificado por el hombre-jaguar para ofrecerlo a los santos y mantener el equilibrio del cosmos, pues éste es el fin último del sacrificio, ya que no puede haber desequilibrio, porque entonces el chontal sufre de hambre a causa de esto.

 

XI. La fiesta patronal de San Lucas, análisis de un sistema de validación social, pp. 325-338.

María Antonieta Pérez Díaz

Maestría en Filosofía y Crítica de la Cultura, UIC

 
Los estudios e investigaciones que las distintas disciplinas de las Ciencias Sociales han realizado durante la época posmoderna, han permitido retomar la relación del ser humano con su religiosidad  desde una nueva perspectiva que es capaz de validar la existencia de prácticas propias de las comunidades mesoamericanas de origen indígena, como acciones de adaptación y sobrevivencia que estos pueblos generaron ante los embates sufridos durante la  conquista. El siguiente trabajo tiene la intención de mostrar, identificar y reconocer la capacidad de refuncionalización de la comunidad de origen mixteco de Cuilapam de Guerrero en el estado de Oaxaca.

El texto es una descripción detallada de la fiesta de “San Lucas, Patrón de toros y bueyes”, que se lleva a cabo el 18 de octubre; en él podremos identificar claramente  prácticas de refuncionalización en las que se entretejen los ámbitos religioso, social y económico. La mayordomía, la Guelaguetza y el tequio  son ejemplos de estas manifestaciones culturales, que tienen como hilo conductor la solidaridad con la comunidad y  la veneración por lo divino, y que a diferencia de la idea de “derroche incomprensible” que percibe la visión criollo-mestiza,  sirven como acciones que cohesionan socialmente, reafirman la identidad cultural, fortalecen la organización social  y dan un sentido de pertenencia a los individuos de esta comunidad.

 

XII. El "Rayo" y la "Culebra de Agua": Deidades desencadenadoras de la alternancia estacional y reguladores de la vida de los especialistas rituales, pp. 339-365. 

Bernardo Román Macías Pisano (†)

Licenciatura en Filosofía, UIC

 
Desde hace al menos 9,000 años, diversas culturas autóctonas de América han concebido a la alternancia de las dos estaciones principales en que se divide su año, una seca y otra lluviosa, como producto de las interacciones de diversa índole que tienen lugar entre diversas deidades, comúnmente dos, vinculadas a fenómenos atmosféricos como el relámpago y la lluvia. Actualmente, dicha alternancia se sigue atribuyendo a una serie de interacciones que, según se cree, ocurren cada año entre dos deidades, llamadas al hablar en español, respectivamente, “El Rayo” y “La Culebra de Agua”. Lejos de tratarse del recuerdo de un mito alejado en el tiempo y el espacio, la creencia en esos seres se ha mantenido tan vigente que aun hoy se piensa, en los pueblos zapotecos más tradicionalistas, que dentro de las comunidades existen personas capaces de adquirir los poderes de dichas deidades para asegurar una estación de lluvias provechosa para la agricultura. El papel crucial que dichas creencias y dichos individuos siguen desempeñando en la sociedad zapoteca hace necesario un estudio a su respecto. 

 

XIII. Todos de regreso en casa. Día de muertos en popoloca, pp. 367-383.

 

Alejandro Gabriel Emiliano Flores

Universidad Católica Lumen Gentium


El valle de México, actual Distrito Federal y zona conurbada, ha tenido gran importancia en el desarrollo de México desde la época prehispánica hasta nuestros días. Existen zonas arqueológicas, dentro y fuera del altiplano central, que muestran otros grandes centros de influencia previos a la gran Tenochtitlan con una influencia semejante (Teotihuacan, Tula y Monte Albán). Los popolocas son uno de los grupos más antiguos de Mesoamérica y adquieren su relevancia debido a sus aportes en la domesticación del maíz, la fabricación de cerámica y el uso de la sal; sus descendientes aún residen en el sureste de Puebla. Debido a un entorno físico agreste, a las presiones económicas y a las expectativas urbanas modernas muchos de sus integrantes se han convertido en migrantes, fenómeno que deja a sus poblaciones con niños, mujeres y ancianos. Su religiosidad, centrada en el credo católico pero con gran influencia indígena, es uno de los medios para la reproducción y conservación de sus tradiciones. Uno de los momentos en que se vive esta religiosidad es durante las fiestas de día de muertos. No solo los residentes y los migrantes se reúnen en casa también los muertos están presentes.

 

XIV. Ritos de muerte en  los chatinos de San Marcos Zacatepec, Juquila, Oaxaca, pp. 385-400.

Olga Hernández Ramírez

Universidad Anáhuac, Oaxaca


Al igual que los ritos de  nacimiento, los de muerte, involucran términos, elementos y símbolos rituales de mucha trascendencia para  el chatino: la comunidad misma, la solidaridad que se da por convicción, el hacer pueblo aún en el más grande dolor. Así como los chatinos son sembrados en este mundo, deben ser paridos fuera de él y sembrados en el próximo; así como se les da las cosas a los niños y son llenados de bendiciones con el objetivo de fortalecerlos para su viaje en este vida, a los muertos se les proporcionan cosas para su buen viaje hacia el inframundo.

En el nacimiento los peligros mágicos se encuentran presentes, pero éstos se multiplican en la muerte y todos los que participan en los días deben tener mucho cuidado. La preparación del ritual es muy elaborada. Se tienen que distinguir los ritos mortuorios de un niño de los de una persona casada; si la muerte fue por enfermedad o si la persona fue asesinada, ésta última requiere de un ritual especial pues su espíritu fue arrebatado, lo que implica una ofrenda especial a los dioses y los ancestros.

 

XV. El sentido dialógico espiritual con Et nääjxwiiny: el ofrecimiento del tepache en los mixes, pp. 401-426.

Martha Adriana López Ríos

Universidad Intercontinental


En un intento de hacer hablar la memoria comunitaria, de dialogar con la madre tierra, con la naturaleza, es imprescindible hacerlo desde “la costumbre”; sin embargo, en la lengua mixe las palabras conllevan una complejidad perceptible sólo desde la visión global de su cultura, ya que, los dualismos[1] que se emplean en ella, tienen profundidad tan basta que no sólo se orientan a identificar a esta región como una experiencia dentro de la religiosidad popular, sino además como un mundo con toda una filosofía caracterizada por la comunalidad, la reciprocidad y el respeto, orientados como valores sublimes para la preservación de las prácticas espirituales, entre las cuales destaca la solicitud de permiso o agradecimiento hacia Et nääjxwiiny; eneste tenor,con los ofrecimientos que se le presentan logra permear el significado implícito en una comunicación que tiene eco en los pobladores y el cosmos.

Durante el desarrollo de esta intervención nos avocaremos entonces a retomar uno de los ofrecimientos que los pueblos mixes conservan: el ofrecimiento del Tepache; no siendo el único ni el de mayor importancia, pero sí de gran interés para ilustrar el sincretismo religioso enmarcado desde la combinación de elementos tangibles hasta los elementos espirituales, que dantestimonio del dinamismo y la creatividad en los procesos de reformulación simbólica que dieron lugar a los fenómenos culturales que manifiestan hoy en día.

 
XVI. La imagen-Niño en el culto a los Niños Dios de Xochimilco, pp. 427-448. 

Jaime Bernardo Díaz Díaz

Estudios Mesoamericanos, UNAM

 

Este artículo constituye una propuesta de interpretación sobre la noción de imagen-Niño que actualmente algunos xochimilcas tienen respecto a los Niños Dios. La intención es aproximarse -de manera general- por medio de la etnografía a esta perspectiva para tratar de comprender cómo se objetivan un conjunto de relaciones entre humanos y no-humanos en Xochimilco, en el marco de la cosmovisión mesoamericana. 

            Se pretende exponer cómo en el contexto devocional xochimilca los Niños Dios son comprendidos y explicados como seres vivos, sensibles y con volición; cómo esta perspectiva contrasta con el discurso del patrimonio, que los entiende como imágenes-objeto con un valor cultural, material, estético e histórico que muchas veces choca con la noción de persona que tienen los devotos respecto a sus “imágenes”. Situación que a la larga genera desentendimientos y conflictos asociados al manejo de los Niños, cuando interactúan dos marcos analíticos desde epistemologías diferentes, es decir, cuando se produce un problema de traducción entre lo que se entiende por imagen-Niño e imagen-objeto en contextos distintos.






[1] Se conoce como dualismos o difrasismos en mixe, a los conjuntos de dos o más palabras, son de construcción compleja y comúnmente poseen un significadomayor profundidad en el discurso; pueden estar representados por vocablos que representan contrarios, así como por vocablos que sólo estando juntos pueden dar a entender el contenido el enunciado, pero en general constituyen un carácter complementario y armónico.


 
 
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